Mohamed Ben Kassouba es un niño de Marruecos de seis meses que ingresó el lunes en el Hospital Universitario con fiebre y problemas respiratorios. El bebé tiene atrofia muscular espinal, una enfermedad hereditaria que ya le costó la vida a su hermano hace dos años. Esta mañana ha recibido el alta hospitalaria, pero su familia ruega que sea evacuado a un centro en la Península ya que los servicios sanitarios les ha informado de que la esperanza de vida con esta enfermedad es corta. La madre ha explicado que, pese a que es lactante materno, no pone impedimentos a que trasladen al niño solo porque su único deseo es el que el niño sobreviva. Sus padres están destrozados. La familia explica que no le evacúan porque no tiene tarjeta de residencia y pide que Ingesa lo haga por razones humanitarias.