La mujer de Mohisen Abdeselam Zinati, ceutí desaparecido en el Estrecho de Gibraltar tras caer al mar cuando viajaba como tripulante en una embarcación semirrígida, se muestra indignada tres más de tres meses en los que asegura que no ha recibido noticias de su marido. Sin noticias de Mohisen Abdeselam, el ceutí desaparecido en mayo en el Estrecho de Gibraltar https://t.co/NtZRC1irUf pic.twitter.com/pESNFjl9Gv— El Faro de Ceuta (@ElFarodeCeuta) 20 de agosto de 2018 Según ha expuesto a este medio Blanca, esposa de Mohisen, el dispositivo de búsqueda de la Policía Nacional en Algeciras ha finalizado. Ella fue la última persona que escuchó la voz de Mohisen, con quien que tiene tres hijos menores de edad. Mantuvieron una llamada telefónica en torno a la una de esa misma madrugada. Pocas horas después se dejó de conocer el paradero de Mohisen, en un punto del litoral algecireño entre Cala Arena y Punta Carnero. La mujer reconoce que su marido estaba traficando y cometiendo un delito en el momento de su desaparición, aunque defiende que era la primera vez que se montaba en una lancha. Argumenta que no es un narcotraficante habitual y compara su desaparición en mayo con la de varios buzos desaparecidos en las costas gaditanas, en las que Salvamento Marítimo actuó con rapidez encontrándolos en pocas horas. Blanca considera que la búsqueda de su marido no fue tan intensa y efectiva. "Como es un narcotraficante que le den por (...), y si se muere se muere", ironiza. La familia de Mohisen ya criticó en un comunicado la actuación del Servicio de Vigilancia Aduanera, el cuerpo que interceptó la semirrígida en la que viajaba Mohisen. Al parecer, en su actuación, y siempre según el testimonio de la familia, se habrían producido disparos, lo que causó temor en su entorno. Es en estas circunstancias cuando se produjo la caída al agua del desaparecido. Otro de los tripulantes de la embarcación sí fue rescatado y detenido por las autoridades. El piloto de la embarcación consiguió huir del lugar de los hechos. Según esta mujer, un "grupo de amigos" encontró un zapato que podría ser de Mohisen Abdeselam en una cala. La afectada asegura que no habla con su marido desde la llamada horas antes de su desaparición, día en el que Mohisen le facilitó la foto que acompaña a este artículo. "Tengo la esperanza de que esté en algún sitio escondido, que se lo haya llevado alguien", concluye esperanzada.