Analizando las negociaciones de Sánchez con Puigdemont me ha venido a la cabeza toda la obra fílmica de los Hermanos Marx.
Entre las frases famosas de sus películas, concretamente de Groucho Marx, hay algunas que se pueden aplicar al caso perfectamente:
En el famoso Camarote de los hermanos Marx, ¿recuerdan la imagen?, el camarote se va llenando de gente que van pidiendo la cena y los camareros tomaban nota y Groucho añadía al final de cada pedido, “Y dos huevos duros”. Se me ha ocurrido que Puigdemont introduce esta frase cada vez que negocia con Santos Cerdán el número 3 del PSOE y desde España Sánchez toma nota para continuar dándole el menú de la cena a Puigdemont que va añadiendo “huevos duros” sin parar y Sánchez concediendo, sin rechistar, todos los huevos duros y dos más cada vez que habla.
Esta es otra de las frases de Pedro Sánchez que unas veces es Socialdemócrata y otras comunista perdido, a ratos es demócrata y a ratos “dictadorzuelo”, todo dependiendo del contexto en el que se encuentre, que negocia con SUMAR, sus principios son “Stalinistas”, “Marxistas”, “Populistas” y lo que haga falta, cuando habla en Europa se convierte en “un hombre de Estado” Social demócrata y muy Europeo. Si habla con Bildu, entiende que España no es una nación, y Euskadi tiene derecho a la autodeterminación, por supuesto Bildu es un ejemplo de “democracia” y su líder Otegui un “hombre de Paz”, por supuesto aquí mantiene sus principios y sigue siendo Comunista. Cuando habla con el PNV se siente igual que con Bildu pero cambiando otra vez para convertirse en activista a favor del BBVA e Iberdrola y se hace mucho más “liberal” en lo económico dejando de lado sus principios “Comunistas”. Si habla con ERC vuelve a los principios que planteaba con Bildu y vuelve a abandonar el “libre mercado, para volver a ser Comunista y por fin cuando habla con Junts Sánchez es “lo que quiera Puchi” Puigdemont y “dos huevos duros”.
Últimamente ya, por fin se está elaborando el contrato, entre Junts y PSOE, pero con la tercera parte de ERC y la cuarta de PNV, total que cada vez que empiezan a hablar del contrato empiezan “la parte contratante de la primera parte será la parte contratante de la primera parte”, y así sucesivamente y no terminan, ya no saben si están en la primera, segunda, tercera o cuarta parte y el contrato es un pergamino de varios metros de largo, que cuando haya que interpretarlo por jueces y abogados va a ser muy divertido.
Mientras los Españoles han dejado de ser “el mudito” y están protestando en todas partes pero eso no le importa en absoluto a Sánchez porque los Españoles ahora, no sirven para nada porque no hay elecciones a la vista.
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