Las alertas en el perímetro fronterizo sonaron a las 6.35 horas. Fue cuando los agentes españoles y marroquíes detectaron el intento de entrada de unos 800 subsaharianos que venían a protagonizar la que ha sido una entrada histórica, con 602 personas que han podido cruzar. Los “medios virulentos”, como los ha definido la Benemérita, que han usado se recogen en las imágenes captadas por los agentes: desde radiales eléctricas hasta cizallas y mazos. Los inmigrantes han usado además material defensivo para cruzar a Ceuta. Se colocaron escudos protectores artesanales y lanzaron recipientes con excrementos y cal viva, usando también un espray a modo de lanzallamas, piedras y palos. En la línea perimetral se han recogido cócteles molotov artesanales e incluso bolsas con hachís que dejaron los inmigrantes en su escapada hacia el Príncipe desde donde emprendieron camino hacia el CETI. Ya en territorio nacional, la Benemérita explica en un comunicado oficial que han lanzado piedras a los agentes y coches oficiales, algunos han sufrido roturas de cristales.